Mis pensamientos desde el pasado viernes está en Japón.
La verdad es que me he sentido muy indignada con la televisión que tenemos, ¿cómo es que nadie hacía un seguimiento hasta hace poco? por suerte tenemos internet, y la cadena NHK informa sin descanso sobre la situación.
No me apetece pensar sobre lo que puede pasar, durante muchas horas el viernes tuve el corazón encogido pensando en mis amigos japoneses y hasta que no tuve noticias suyas no pude descansar.
Por eso, para combatir aquello menos positivo que pueda llegar, me gustaría compartir con todos una pequeña leyenda, una historia verídica, y un nuevo objetivo que se plantea aquí mismo, en España.
Tuve la enorme, enorme, enorme suerte de estar en Japón hace unos dos años (increíble como pasa el tiempo). Digo tantas veces enorme suerte por todo lo que pude aprender, conocer y disfrutar pero sobretodo por haberme sorprendido con una civilización, de la que a mi parecer tenemos mucho que aprender.
Es increíble como es todo el mundo, no importa si estas en Tokyo o en un pequeño pueblo que no aparece en las guías. Da igual si la persona es una pequeña niña con un uniforme perfecto de colegio, un joven cosplay-zoku (aquellos que se disfrazan de personajes de cómics, libros o películas), o un anciano con vestimenta tradicional. Todos son serviciales, dispuestos a ayudar, agradecidos, cordiales, amables, acogedores, atentos, encantadores, adorables... es que no pararía!
La historia verídica que os quiero contar, así como la leyenda, es la de Sadako Sasaki, quien tenía dos años cuando cayó la bomba en Hiroshima ciudad en la que vivía. Nueve años después, a consecuencia de la irradiación se le diagnosticó leucemia.
Internada en el hospital, se dedicó a realizar grullas de papel. Según la tradición japonesa, si alcanzaba a crear mil, se cumpliría su deseo y mejoraría de su enfermedad.
Murió en octubre de 1955, después de haber plegado 644 grullas de papel. Simbólicamente, sus amigos continuaron su misión y completaron las mil grullas, con la esperanza de que se evitaran las guerras en el futuro. Además construyeron en el Parque de la Paz de Hiroshima, un monumento a Sadako y sus grullas.
Cada año, para el 6 de agosto, Día de la Paz, llegan miles de grullas de papel a Hiroshima, desde los puntos más alejados del planeta. Los niños de la ciudad cuelgan las grullas en el monumento de Sadako, con la esperanza de transmitir este mensaje a todo el mundo.
El nuevo objetivo lo plantea Makiko (las1000grullas), una chica japonesa que reside en Madrid desde hace un año. No alcanzo a imaginar como se debe de sentir, y a veces estos pequeños actos nos hacen sentir que de alguna manera, podemos ayudar. Su deseo es animar a sus amigos, a la gente que reside en el norte de Japón.
Por eso, su deseo, es también mi deseo. Y me gustaría que os animéis, por eso os dejo este video en donde se explica como realizar una grulla de origami.
Podéis hacer tantas grullas como querías, luego podéis haceros una foto con la grulla de origami y enviárselo a las1000grullas@gmail.com
Las tiendas MUJI regalarán hojas de origami para este proyecto en sus tiendas de Madrid y Barcelona. Madrid
C/Goya, 9
C/Fuencarral, 36-38
Barcelona
Rambla de Catalunya 81
Centre Comercial L’illa Diagonal - Avgda. Diagonal 545-565
Las fotos las hice en Hiroshima en Enero de 2009.